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lunes, 19 de marzo de 2012

Cartel Tertulia Daffari

Este es el cartel editado por la Tertulia Daffari, que le daba el pasado día diez de marzo un merecido homenaje a Ricardo Aguilar León, a la vez que presentaba el mismo. Os dejo un fragmento de la presentación de dicho acto.


Un mandamiento nuevo os doy, que os agarréis los unos a los otros como otros lo hicieron para levantar estos varales, que el sufrimiento sea el dolor del orgullo, los riñones la palanquita justa de las emociones, el medio pasito amistad verdadera bajo el metal de los sueños, el compañero un hermano más allá de todos los límites del trono, la vida un recorrido donde no caben los tangaos, el espíritu del varal un instante en cada momento de los segundos que compartimos, nuestra gente una familia, nuestro “grujio” el corazón, nuestros latidos el repique del metal, nuestro motor una palabra compañera, nuestro aire una marcha en cada esquina, nuestra partitura una voz en el Do de los buenos capataces, nuestra medida la justa proporción de hacerlo bien, nuestro trono el más grande regalo, nuestra amistad un sentimiento, nuestro saludo una seña de identidad, nuestra marcha el solo acompasado de los varales maestros, nuestra cruz los bandazos, nuestro palio el sufrimiento de la alegría mecida, nuestro tirón la vida de nuestra gente y nuestra gente una palabra compañera en cada momento donde hace falta arrimar el hombro. Un mandamiento por encima de todos, quererla como nadie la quiso, que somos el esfuerzo de Sus lágrimas y vale la pena Su nombre, sin Ella no crujirían los varales y el palio no sería el destello del compás de su gente, que Su plata sea barquita de los buenos pescadores del metal, que su trono sea ancla con hombros de romero dorado, o corona de esfuerzos para sus Dolores, o fragua de fuegos para su Zambra, Galera de marineros enrolaos en el compañerismo, Lacería de pasitos cortos para su mantilla, Caldera de buenas gentes para el sonido de los vagones del alma, pies para el malva de azabache trinitario, Almazara de oro para jornaleros del varal, Azahares de juventud para el futuro de la estirpe, conchas de la plata del mar de esta orilla nazarena o Victoria de Málaga con Málaga, operarios de los varales infinitos, espinas de los varales por su cara de Dios, nazarenos del metal por Su nombre de Madre. Un mandamiento nuevo, que os arriméis para escuchar en los varales la voz de los que se fueron, mete el hombro compañero, que su nombre vale el cielo, llena de esfuerzos tu alma, aprieta los riñones en cada mecida, comprométete con sus lágrimas, que no caigan de nuevo, se el orgullo de tu gente que está contigo a una y defiende la vida de estos varales, el orgullo de quienes caminan sintiendo nuestra historia, viviéndola con el empuje presente y dejando el hueco de lo bien hecho del futuro, un mandamiento tenéis, sed hombres de trono hasta que el alma cruja de gloria, que ya sabéis que los tangaos no entran por la puerta de los cielos.

lunes, 5 de marzo de 2012

Pregón de la Real Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno del Paso y María Stma. de los Dolores. Alhaurín de la Torre

Os dejo la crónica del acto organizado por la Hermandad de los "Moraos" de Alhaurín de la Torre y publicada en  diariolatorre.es. Además del pregón y la presentación del cartel, también se hizo lo propio con la bambalina exterior del palio de esta dolorosa, obra del taller de Salvador Oliver.

 

Noche redonda en el pregón de los Moraos

El más breve pregón hasta ahora dado en Alhaurín de la Torre, fue intenso y exaltó como debía al Jueves Santo. El cartel de Ruiz Juan una preciosidad y la música también deleitó a los presentes.
Pregonero
Autoridades
Director de la banda
Concierto conjunto
Trasera del nuevo palio
Hermana mayor Loli Luque
Agradecimientos
Manuel López
Cartel anunciador y Ruiz Juan
El pregonero visiblemente satisfecho
Banda CC y TT N.P. Jesús
(José Manuel de Molina). Cuando una cofradía prepara un pregón son muchos los factores que intervienen para que todo salga bien, desde el protocolo hasta el ritmo de entrega de los agradecimientos y por supuesto el pregonero y el cartel anunciador. Ayer sábado en el Centro Cultural Vicente Aleixandre la noche fue redonda. “De lujo” como decimos por aquí. Los habituales problemas en el protocolo, porque se presentan más de los previstos, se pudieron solucionar en cuanto se liberaron sillas supletorias y es que el pregón del Jueves Santo hace siempre pequeño el aforo del Centro Cultural. Como anécdotas mencionar que el alcalde Joaquín Villanova se preocupó por la gente que no tenía asientos hasta el punto de ir él mismo por sillas. El párroco Reinaldo Aguilera asistió sólo al discurso del pregón, como la noche anterior con los Verdes, pero en un discreto segundo plano.
Así con la insuperable conducción de Manuel López Mestanza comenzó el apretado guión del acto que duró en total poco más de dos horas gracias a la brevedad de todas las intervenciones.


Banda Municipal
Comenzó la noche con el concierto de la Banda Municipal de Música y su joven y novel director, Alfonso Ortega Carrera, al frente de una renacida banda por la que hay que felicitar también a la concejala de Cultura y Educación Isabel Durán, que antes y después les da ánimos y está siempre pendiente de ellos. En sus intervención cosecharon como en la noche anterior durante el pregón de los Verdes un gran éxito con las interpretaciones de la preciosa marcha Madre Hiniesta, la malagueñísima Alma de la Trinidad y Nuestro Padre Jesús del maestro Cebrián, marcha con la que los presentes se arrancaron en aplausos como es habitual.. Tras cerrarse el telón y cuando parecía que ya se pasaba a la siguiente parte del acto, regalaron a los presentes una sorpresa junto a la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús, con la que conjuntamente interpretaron Padre de mis ojos que también fue muy aplaudida.

Palio y agradecimientos
Siguió la velada desvelando la parte trasera del palio de la Virgen de los Dolores bordado en el taller de Salvador Oliver, en el que destaca el óvalo con el escudo de Alhaurín de la Torre con cimera de corona alusiva al título de Real de esta hermandad.
Tras ello comenzaron los agradecimientos a hermanos y hermanas que se distinguen en su colaboración altruista, por lo que Dolores Mancera, Juana Ortega Luque, Matilde Pérez Gallego recibieron un broche de plata de la Virgen y José Palomo Baena una placa de agradecimiento. La hermana mayor Loli Luque intervino para dar las gracias a todos los asistentes visiblemente satisfecha del transcurrir de la noche y para dar a continuación una sorpresa al entregar un cuadro con los Titulares al secretario de la Hermandad y presentador del acto, Manuel López Mestanza, que se merece todos los agradecimientos.
Para cerrar este apartado entregaron el “X premio Nazareno del Año” a la Coral Santa Cecilia de Alhaurín de la Torre, galardón que recogió su presidenta Ángeles Camacho, que en su intervención recordó los emotivos momentos que viven los coralistas cuando desde su sede en calle Doctor Gálvez Ginachero, cantan al paso de los tronos del Nazareno y la Dolorosa.

A continuación se presentó el cartel anunciador del Jueves Santo obra de Ruiz Juan, artista que ya había pintado al Nazareno y que en esta ocasión ha plasmado a la Virgen de los Dolores en el estilo realista figurativo que tanto le gusta, imagen en tres cuartos con una paleta cromática de colores tenues y vaporosos con predominio del dorado y un suave morado.

Pregón
Seguidamente comenzó la segunda parte de la velada con el esperado pregón a cargo del periodista y bordador Francisco Luis Jiménez Valverde.
El pregonero empezó alto y claro, se refirió a la luna y temí lo peor, que fuera como tantos pregoneros "importados" que repiten los típicos tópicos de la luna, las calles del recorrido y poco más, sin conocer realmente las vivencias de nuestra Semana Santa. Pero no, desgranó una exaltación poética barrio por barrio de Alhaurín de la Torre como si fuera un almuecín, llamando a sus vecinos para acudir ante Nuestro Padre Jesús.
Tras los primeros aplausos a su discurso siguió constante y vigoroso recurriendo a un juego retórico al que los que estaban atentos podían seguir con su doble intención y los que no, al menos disfrutaban de su prosa y a veces verso. “Ahora que la religión es algo viejo y un cuento, la que esconde una fiesta y no un símbolo de amor…”, “Ahora que no es bonito decir juventud…”,  y otras referencias, sin citarlas expresamente, a los malos tratos en el ámbito familiar e incluso a la corrupción política.
Para combatir todo eso llamó Jiménez Valverde a los cofrades, proclamando los valores de la familia y “la creencia en Dios Nazareno y su Madre”, defendiendo como no podía ser de otra forma el impulso económico de las cofradías y su impacto en el mundo laboral y en el artesanal y con los bordados en particular, pero también recordando su vertiente solidaria y por supuesto “tomando la calle para proclamar el evangelio” rematando con versos al Nazareno y un “así somos y así seremos”, que tras otros atronadores aplausos siguieron ahora con la oda a María Santísima que va “con palio de oro para sus dolores” siguiendo entusiasmando a los presentes con el ritmo impregnado que llegaron al máximo cuando recordando la bendición del Jueves Santo, “llora el cielo sus lamentos cuando el Nazareno nos bendice”, terminando tras 22 minutos su pregón dejando al público sorprendido por su brevedad.

La hermana mayor Loli Luque le entregó el escudo de oro de la hermandad y el agradecimiento de todos los presentes, que ya se sabe que lo bueno si breve, dos veces bueno, y en estos actos con tantos intervinientes más se agradece que no se alargue, así que enhorabuena.

Banda de Nuestro Padre Jesús
Al fin se llegó a la tercera parte del programa con el concierto a cargo de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestro Padre Jesús. Dirigida por José Antonio Bernal y formada mayoritariamente por jóvenes Moraos aunque también hay Verdes, lo más reseñable es el valioso compromiso de esta juventud que año tras años sigue ensayando y perfeccionando su música para mantener el excelente nivel que tienen. Interpretaron tocados con sus vistosos cascos plateados con penachos moraos cuatro marchas, Penas de Triana, Angustias, La Pasión y Jerusalén Samaritano, finalizando la noche con la Marcha Real interpretada con esa cadencia tan sentida que le da esta banda alhaurina.

jueves, 16 de febrero de 2012

Tronos de Virgen II Cadena Cope

Estamos trabajando en la realización de la segunda entrega de los tronos de Virgen, que dentro de la colección la procesión de las procesiones edita la cadena Cope en Málaga y que se puede conseguir gratuitamente a lo largo de la cuaresma desde su presentación.

En este volumen se continúa con la descripción artística de los tronos de vírgenes desde el Miércoles Santo, siendo junto a las demás publicaciones de la Cope un referente cofrade en cuanto a las ediciones de este tipo se refiere.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Las Restauraciones


Esta es la colaboración que ha salido hoy publicada en el periódico Sur, en su cuadernillo especial sobre la Semana Santa de Málaga, donde se me pide brevemente mi opinión sobre las restauraciones de las imágenes sagradas de Málaga.

jueves, 2 de febrero de 2012

Programa Entre Varales

Hoy en nuestro programa estaremos en el museo Revello de Toro, para analizar la exposición de retratos y carteles conmemorativos cofrades de este autor. Como reportaje central, la Hermandad de la Pollinica será la protagonista y finalizaremos con uno de nuestros personajes, recuperando la memoria y la última entrevista que se realizó a Pedro Pérez Hidalgo.

lunes, 30 de enero de 2012

Pregón de las Uvas y el Mosto Hermandad de Viñeros 2009

Este es el texto del pregón de las uvas y el mosto de la Hermandad Sacramental de Viñeros, que pronuncié en septiembre de 2009. Con el tiempo iré subiendo algunos de los escritos que he ido realizando desde los años noventa.

 Vengo de color romé por la calle de los sentimientos, traigo la niñez que un día jugó a ser cofrade entre Andrés Pérez y Carretería, la impetuosa juventud que recorría apresurada un Arco de la Cabeza donde Dios tenía casa y nombre.



Vengo con la piel traspasada por su nombre de Soledad, con una lágrima quebrada por su llanto de amargura, traigo una sonrisa eterna de haber estado a su vera, el cariño de la primera madre que me enseñó los rincones del corazón y el recuerdo de tantas historias que fueron contándose con mis años.


Vengo por los caminos de los Mártires, acompañado por la plaza, buscando la cruz de Dios, traigo las campanas de la matriarca cofrade y escucho el sonido de los rezos dominicos y veo la piedra de la fachada escondida en una esquina y el reflejo de un mosaico de antaño y hasta el recuerdo de los colores de las losetas y su gris caudal que me conducía a la luz.


Vengo con la luz de un farol que alumbraba las distancias, bebo del agua dulce del Pozo de la calle, del límite del callejón de los niños, traigo las tejas que se pintaban de lluvia alrededor del convento, los adoquines de magdalenas que lloraban Tu nombre, el mármol del escalón donde pasaron los cuentos y la hucha de negro metal donde Fátima recibía a unos niños detrás de una reja y cristal de plegarias.


Vengo a la puerta del templo que marcó en su piedra como crecían mis sueños y al amparo de unos bancos, al silencio callado de los encajes de la Madre, traigo unos trocitos de esperanza para dárselos al perrillo dominico que fue mi lazarillo y una escoba nueva para un fraile de noche con luceros por mirada y una vela roja para la presencia de Dios y un rosario para sus cuentas de altar y un paño para su blanco de mesa y una celosía para que nunca dejen de escucharse los rezos y un Ave María que fui silbando desde la casa a la iglesia.


Vengo a encontrarme contigo, como tantas otras veces, porque Tu eres el testigo de mi tiempo en la tierra, te traigo los recuerdos que deshojaron mi infancia y cultivaron mi juventud, vengo a verte con la cruz y sus dorados destellos, a volver a acariciar Tu túnica con el asombro de la primera vez, a rozar tu pie para estar a Tu lado y que el terciopelo me cosquillee con su cara de ondas y tocar Tu peana como un calvario quieto que me une a Ti y volver a encontrar mi mirada en la Tuya, mis lágrimas en Tu sangre, mi palabra en Tu silencio, mi nombre entre Tu nombre y saber que la eternidad es siempre estar junto a Ti.


Vengo a encontrarme con Tu noche de Madre y a subir por las escaleras de la cruz dorada de Tu saya, para alcanzar Tu mirada que siempre estuvo ahí, Te traigo el firmamento de mis anhelos guardados en los secretos de mi alma, vengo a verte como lo hacía, sentándome a Tu lado; para qué llegar más lejos si Tu estabas tan cerca. Quiero volver al brillo de Tu resplandor y al pañuelo de Tu mano, encaramarme a Tus lágrimas para quitar Tus pesares, mirarte frente a frente y lado a lado, de arriba abajo, de ángulo a ángulo por todos los perfiles para volver a encontrarme traspasado por Tu presencia.


Vengo como cuando era un niño, asustado a tu sombra de Nazareno. Vengo con mi infancia de recuerdos a encontrarme con Tus lágrimas maternales. Vengo al son de Tu pisada a este lagar bendito, a beber el primer mosto que me dio Tu nombre. Vengo a mecer Tu Soledad con mi nana de cariño y acurrucarme en tu Traspaso como cuando era un niño.


Vengo a la Hermandad que cuida de estas viñas celestiales, porque desde que era un niño y a la pregunta ¿de Dónde eres? contestaba, soy de Viñeros, a la izquierda de Andrés Pérez, a la vera de Dios, al ladito de Sus lágrimas traspasadas, soy de Viñeros del cruce de Carreterías, de la magia del Arco de la Cabeza, de los caminos de los Mártires, de las campanas cercanas, de los rezos de al lado, de la piedra y su fachada, de un cuadrito hecho mosaico, de la luz de las losetas.


Soy de Viñeros, del farol de la esquina, del agua de Pozo Dulce, del callejón encantado, de las tejas pintadas, de los adoquines de mujeres que cobraban su llanto, del escalón de la puerta y del nombre de aquella pequeña Fátima en la hornacina de la puerta.


Soy de Viñeros, de los encajes del altar dorado, de un perrillo que como lazarillo nos da la bienvenida, de una escoba que barre el cielo, de la luz de sangre de Dios, de las cuentas de piedra en el relieve, de un altar de eucaristía y de una celosía que merece un mundo entero.


Soy de Viñeros, donde nace la cruz del Nazareno y sus dorados destellos y Su túnica parada en el aire del camarín y Su zancada de titán y Su calvario de madera y Su mirada para las nuestras y Su silencio de sangre y Su nombre divino.


Soy de Viñeros, del pañuelo de pureza y la cruz en la saya, del brillo de un resplandor al aire y unas lágrimas para mirarla y un Traspaso para sentirla y una Soledad para quererla.


Soy de Viñeros y sigo siendo aquél niño que se acercaba a Tu sombra, que Te acercaba su infancia, que bebió del mosto de Tu nombre y que cantó la nana del fruto de la vid.


Soy de Viñeros, de las viñas celestiales, de Andrés Pérez y su consuelo, de Carreterías por cruce, del Arco y su Cabeza, de los patronos por Mártires, de las campanas y los rezos, del mosaico y la loseta, de la esquina de Dios.


¿De dónde eres?, soy de Viñeros, el primer racimo a la izquierda, a la verita del cielo.




Hoy saludo a la madre iglesia que nos ampara y cobija, a quien conduce por los caminos espirituales a esta Venerable Hermandad y llama a los suyos con la señal de la cruz. Mi reverencia sincera a todos aquellos que gobiernan estas viñas pasionistas, a los hermanos que trabajaron la vid y a las hermanas que alzaron en sus manos el fruto bendito de esta cofradía.


Hoy saludo a todos aquellos que venís con la mejor uva de la cosecha, desde Málaga, desde sus Sierras, desde donde la pasa es dulce y su cultivo la gloria, saludo a todos los que sabéis que el vino es fruto de Málaga y uno de nuestros mayores tesoros.


Hoy saludo a quienes regís otros campos cofrades y los regáis con gotas de tronos y palios.


Hoy saludo a quien me precedió en la recogida de la cosecha y le ofrezco mi gratitud, como el su palabra, mi saludo como Javier, mi correspondencia como Guirado, mi palabra a el pregonero de las uvas y el mosto.


Hoy saludo a quien gobierna la fragata de los pinceles y a aquella que imagino a Dios como el divino Viñero que lleva el peso del fruto infinito del amor.


Hoy saludo a todas aquellas personas que con vuestra presencia vais a ver como es este lagar infinito y como el mosto de Dios se derrama en vuestras almas, llenando vuestras vidas de esperanza.


El alba trae a los pinceles una amanecida de colores y Mercedes Rebollo es la capitana de una goleta de cera donde el trazo primero se deshoja de lado a lado, donde el campo es una sucesión de líneas que llevan a la gloria, la tierra el deseo perenne de una cosecha de Dios, la vid, la cruz, la uva los clavos, por cesta una corona, por mirada Su Traspaso, por el cielo Málaga, por el aire olor a vino, en la piel el sol de los días, en la memoria un septiembre de frutos y en la historia un caldo que conoce el mundo entero, que Málaga tiene el oro dulce que criaron en el cielo, callejuelas de viñedos, lágrima de Cristo, cristal moreno, primer sorbo de pasión que ya vale el mundo entero. Vino de licor con piel de toro, negro cuerpo para la garganta, flor que se paladea con sorbitos de vida y da brillo a los ojos dormidos. Pale Cream es tu belleza, azucarado jovencito que llena los sentidos de expresiones y explota como un festival de fuegos en el firmamento de la boca. Pedro como el patriarca, Jiménez como los buenos, uvas únicas y benditas que llevan de mundo a mundo el color malacitano. Pajarete de pasiones, tulipa de ámbar en los sentidos, almíbar que cuidan ángeles con alas de azúcar, con llantos de lágrimas dulces, esperando el tiempo de lo bueno. Moscatel que es imperio de la uva, reina ovalada en castillos de sarmientos, puentes de corteza que escalan al cielo, velas de pámpanos que buscan mares en la tierra. Dulce crema para lo dulce, envejecido en la maestría y llevado a los altares con carbones de azúcar y arrope por incienso. Los nombres del oro dulce son de la tierra y nuestros, nos criamos con su sorbito y nos daban la vida, tenían sus altares en catedrales que eran campanas de oro, se le hacía Guardia en la Casa y se les mimaba en las bodegas, lloraban lo Zares por no tener su presencia, se arrodillaba un mundo que pedía sus colores y así se sigue soñando con su pálido de arrope, con su noble corazón, su añejo espíritu y su trasañejo tiempo. Que subieron a las Sierras, donde Málaga tiene casa, con blancos azulejos, rosados tejados y tintos sus espejos.


Esta es nuestra reserva, esta es nuestra gran reserva, este es el fruto bendito de la vid, el vino que alegra el corazón de todas aquellas personas que se miran en su ámbar y beben de su alma, este es el trono del campo de Málaga que lleva en sus maderas la Antigua Casa de Guardia, alma que en la barra discutía de sabores, donde se apunta con tiza cuánto nos falta para llegar a la gloria. Lleva por faroles la luz de Larios y parece que es sereno un Ricardo sin o, que cuida de la luz de unos vinos en candilejas. Lleva en sus tulipas el cristal Virgen de Málaga y su nombre da los brillos a esta tierra que lo venera. Lleva por peana un carrete de Quitapenas, oro y plata para cubrir la talla, alegrías malacitanas que viven en nuestros recuerdos. Lleva por talla la hojarasca de una madera de Gomara que entra y sale de la ciudad tocándole campanillas al río. Tiene ánforas de los Madrid, con repujados de López, con brillos de los García, con cincelado de Mollina y orfebrería de la Oliva.


Este es nuestro trono, con un manto de Almijara, tejido por Schatz, con hojillas de Lara y piezas de Dimobe, con marfiles de Eucopaxa y flores de Santa Ana. Lleva candelabros de Juncal con velas de Veta, con cera de San Jacinto, un panal del Príncipe Alfonso, con miel de gotas de los Aguijares, con jarrones de Pérez Hidalgo, con angelitos de los Ordóñez, como querubines de la Capuchina y se mece al son de Bentomiz en el aire de Chantre. Un trono dorado con lágrima de Doña Felisa, con varales de Joaquín Fernández, donde siguen su promesa los Descalzos Viejos, un trono de vino y arte que lleva un compás añejo cuando dice la música:


Dulce sol de la memoria,
lágrima de Dios Santa,
Málaga es la misma gloria
cuando el vino es rey en garganta.






Y vuelvo a Viñeros, a este lagar infinito, donde pisé con sueños la uva de mis sentimientos y donde un Nazareno es el Rey del mundo. Vuelve a decirme ¿cual es Tu nombre Nazareno?, que lo llenaré de Málaga al compás de tu mecida, que subiré las estrechas escaleras que llegan a ti, que abriré la puerta para saber que está ahí y te volveré a llorar como hacía Fray Miguel y te llevaré las rosas que te ofreció al morir y volveré a ponerme delante para pedirte tantas cosas y una hora será un instante si me vuelves a mirar.


¿Cual es Tu nombre Nazareno?, que contaré los adoquines que cubrían el Arco de la calle y me subiré a la piedra para alcanzar los varales, me agarraré a la ventana para no dañar tus dorados y llegaré a la peana para sentirme otra vez junto a Ti y pintaré con mis deseos la cal caída de la pared y jugaré entre las cajas de los tacos que te alzaban y descorreré el telón de un tinglao que te cubría y pondré en la cruz de tu carrete los claveles que te adoraban y le daré un caramelo al angelito de tu trono y bruñiré sus dorados con mis manos de niño.


¿Cual es Tu nombre Nazareno?, que volveré a ver las monjitas asomadas al cielo, cuando dabas la curva y las campanas eran hábitos y una vez al año se quedaban llorando sin tu cruz y proclamaban sus rezos al Rey de Carreterías y tu paso era un imperio que valía el Jueves Santo, la catedral un templo, con corazón de monumento, que eres el emperador de sus naves porque Tu otra vez, fuiste el primero y Tu vuelta es una marcha con acordes de racimos y la Hermandad un mundo donde entre túnicas crecimos.


¿Cuál es Tu nombre nazareno?, que has sido y eres cruz en Carreterías, sol dorado en la Tribuna, agua de pasión como un río por el Pasillo, coloso en la Alameda que te mira entre árboles, león de Judá y malagueño por Larios, emperador por Granada, único Nazareno en la Catedral, dueño de las llaves de su Sagrario, salvador entre las calles de vuelta y de nuevo Nazareno en tu iglesia.


¿Cuál es Tu nombre Nazareno?, que eres el lagar donde sueñan los viñeros, por Ti la brisa es reina entre los pliegues de Tu túnica, por Ti la uva es mosto en la sangre de Tu frente y los racimos corona y los pámpanos potencias, por sarmiento la cruz, una cepa de cirineo, la raíz por peana dan en la cosecha el fruto de Tu pasión. Tú eres el bendito vendimiador de nuestras almas, Tú el centinela de la viñas del corazón, Tú la prensa de donde emana la luz de la verdad.


¿Cuál es Tu nombre Nazareno?,


Eres bendito racimo
de este lagar infinito
que vendimia con mimo
un fiel y dulce angelito.


Soberano de los cielos,
de la cruz vida y alma,
romé en los terciopelos,
espinas en la calma.


Aquí tienes tu nombre
que te dieron vinateros,
que tu eres Dios y hombre
y Nazareno de Viñeros.


San Lorenzo guarda el convento del cielo, donde fueron los viñeros en su eterno consuelo, Fray Miguél cuida los altares de todos los que fueron nazarenos y da brillo a los varales del trono del firmamento y en la iglesia hay una hombre que le hablaba a las monjitas, el me enseñó los caminos que siguió nuestro Nazareno, me dijo que no es madera si se quiere de veras y me enseñaba sus piernas que quedaban a la altura de mis ojos, el me dijo que el cielo pasaba por Viñeros, que los angelitos venían recorriendo el sendero y dejaban uvas frescas en su calvario de piedra. Fui de la mano de un hombre que vendimiaba la vida, que luchó entre las maderas de los toneles del tiempo, y que quiso tener a Dios frente a frente para quererlo, para estar más cerca, por si algo le pasaba, para saber que vivía en su camarín de cal y oro, para pasar día a día por su puerta que es tesoro.


Hay un hombre que cuidaba la clausura de sus hábitos, cada columna de piedra, cada fachada encalada, cada flor del rosal, era el jardinero de las peticiones dominicas, el fraile sin claustro, el aprendiz sin celda, el vigía de la cruz, el compañero de sus lágrimas, el guardián de la Aurora y su Providencia, por eso como ya hice en la vida y en otros escritos, dejadme de su mano, que os enseñaré como es el Nazareno, y recorreremos otra vez las escaleras del templo y subiremos sin verlo y lo veremos de nuevo y meteré mi mano entre sus herramientas para buscar la perfecta y limpiaré junto a su mirada, con el algodón y los paños, toda la plata que brilla en este tiempo pasado. Hay un hombre que me enseño a ser más Viñero, a recoger el fruto de un trabajo sincero, a no correr por las escaleras y a limpiar mil veces el suelo. Quererlo sin pedirle, a pedirle para quererlo, me enseñó como cuidar cada racimo de uva y apretar cada tuerca que daba alma al trono, a doblar cada túnica con el mimo de quererla, a encender las pastillas de una carbón más que negro y a saber que el vino era sangre de Dios y consuelo.


Dejadme que coja otra vez su mano y vuelva a tocar al Nazareno, que hoy le estoy cantando a mi tío la nana del viñero:


Tu eres siempre el sereno
de esta eterna viña sin fin
y te puso el Nazareno
guardián por Serafín.


Hay una rosa escondida entre los racimos de uvas y es la flor elegida de este jardín celestial, lleva por manto la noche cuajada de estrellas y hojas y en su corona brilla el poderío de su nombre, tiene por saya la constelación de los destellos y hay en su boca un nombre que se escapa entre los labios. Tiene un mar de olas con marejada de encajes y calma de rostrillo y me enseñaron a abrazarla cuando era un chiquillo.


Es la gota que resbala al cajillo, maestría en su diseño para llevarla entre piropos y tiene mil angelillos que le lloran a su lágrimas, es Madre de los sueños que se engarzaron en sus ojos y hay un filo de espada que nos está hiriendo el alma, cuando llega traspasada por el luto de su pena, que en su Soledad es Viñera y es de la gloria la primera, la dulce curandera de Sus llagas de martirio, de este lagar el delirio cuando se sueña su cara. Tú eres la primera que aprendí a querer hablándote y fuiste mi compañera en el silencio de las plegarias. Ahora viene Tu poderío, alzada entre dorados laureles, que Tu eres la noche en calma, la estrella de silencio, el imperial de luto, el pañuelo y sus lágrimas, la noche despejada, el viento sin alma, la quietud del dolor, el suspiro callado, la canción del amor, el altar dorado, Aquí tienes mi plegaria, Tú mi primera Madre:


Noche de luto y Traspaso
te cantan campanilleros
que eres luz en el ocaso
y Soledad de Viñeros.


Ahora ya esta pisada la uva de mi pregón y el mosto corre por mis venas, como lo ha hecho siempre, he vuelto a ser aquél niño que venía a rezarte y a estar a Tu lado y como te rezaba en el silencio, en el silencio me marcho, no sé si fui terciopelo, o pude llegar a ser nazareno, no sé si arcabucero de los tercios del cielo o el fiel vinatero que cuida sus viñas, no sé si el dorado, o la roja cera, si el angelito llorando o el cirineo cargando, si la celosía escondida o la piedra callada, si la uva brillante o la hoja colgada, si el resplandor de antes o la corona de hoy, si la espina o la potencia, si el Jueves Santo o el Fraile, pero sé que en silencio te llamaba y en silencio voy a seguir hablándote, ahora que ya es nueva la cosecha y la prensa está preparada, ahora y en el silencio le digo al mundo entero que ya soy tu pregonero, Tú y yo como siempre, mi Nazareno de Viñeros.